Malformación de Chiari
Instrucciones Post-operatorias
Una cirugía exitosa depende no sólo de la técnica quirúrgica en sí, sino también del acompañamiento que usted haga durante el período de recuperación. Estas indicaciones buscan orientarlo en ese proceso.
Herida
La incisión, ubicada en la parte posterior de la cabeza y el nacimiento de la nuca, quedará cerrada con puntos, que iremos revisando en los controles posteriores a la cirugía. Conviene cambiar la gasa todos los días una vez que reciba el alta, salvo indicación distinta. Es importante mantener la incisión seca durante al menos 7 días; para ducharse, conviene usar un gorro de baño y evitar que el agua caiga directamente sobre la herida. No conviene aplicar cremas ni ungüentos sobre la zona durante las primeras 4 semanas.
Es relativamente frecuente que se forme una pequeña acumulación de líquido bajo la piel, cerca de la incisión (lo que se conoce como pseudomeningocele). En la mayoría de los casos se reabsorbe solo con el tiempo, pero conviene que la evaluemos en la consulta para confirmar que evoluciona bien.
Alivio del Dolor
Es esperable sentir dolor y cierta rigidez en la nuca durante varias semanas, ya que la cirugía requiere desplazar los músculos de esa zona; también puede haber un dolor de cabeza sordo los primeros días. El Dr. Barrenechea le indicará analgésicos y, si hace falta, antiinflamatorios para acompañar esta etapa. A medida que pasan las semanas, es esperable ir necesitando cada vez menos medicación.
Si se le indicaron antibióticos, es importante completar el tratamiento hasta el final.
Maniobras de Valsalva
Durante las primeras semanas conviene evitar las maniobras de Valsalva —es decir, los esfuerzos que aumentan bruscamente la presión dentro de la cabeza, como toser con fuerza, estornudar sin abrir la boca, hacer fuerza para levantar objetos pesados o pujar al ir de cuerpo—, ya que pueden generar presión sobre la zona operada. Si tiene tos o estreñimiento, coménteselo a nuestro equipo: podemos indicarle algo para aliviarlo y evitar que tenga que hacer fuerza.
Ejercicio/Actividad
A partir de las 2 semanas de postoperatorio
Caminar es el mejor ejercicio: conviene hacerlo con frecuencia, en tramos cortos, aumentando la distancia día a día según sus posibilidades.
Durante las primeras semanas conviene evitar movimientos bruscos de flexión o extensión del cuello, así como cargar peso.
Las actividades más intensas o de contacto conviene postergarlas por 3 meses.
Por su seguridad, es mejor no meterse al agua sin supervisión durante este período.
Manejo
Se espera poder retomar la conducción a las 4 semanas de la cirugía.
Regreso al Trabajo
Si su trabajo se puede hacer desde casa, podría retomar tareas livianas de escritorio o telefónicas a las 2 o 3 semanas, según cómo se sienta. Si necesita trasladarse a la oficina, lo más probable es que pueda hacerlo a las 4 semanas, también con tareas livianas. Para trabajos que implican esfuerzo físico o cargar peso, conviene esperar al menos 12 semanas.
Seguimiento
Le sugerimos sacar un turno para ver al Dr. Barrenechea a las 2 o 3 semanas de la cirugía. En algunos casos se solicita más adelante una resonancia magnética de control, para confirmar que la descompresión cumplió su objetivo.
De Qué Estar Pendiente
Le pedimos que se comunique con nosotros si nota:
Temperatura mayor a 38 °C.
Enrojecimiento, hinchazón o secreción abundante en la incisión, o salida de líquido claro por la herida.
Un aumento notorio de la hinchazón bajo la piel, cerca de la incisión.
Un dolor de cabeza que empeora notablemente al sentarse o pararse y mejora al recostarse, ya que puede indicar una pérdida de líquido cefalorraquídeo.
Rigidez de nuca marcada, fiebre, molestia con la luz, o un dolor de cabeza muy intenso acompañado de náuseas o vómitos persistentes; estos síntomas pueden aparecer incluso varias semanas después de la cirugía y conviene consultarlos sin demora, ya que podrían indicar una inflamación o infección de las meninges.
Dificultad para tragar, cambios en la voz, o dificultad para respirar.
Debilidad, hormigueo o problemas de equilibrio nuevos, o que empeoran.
Para consultas de salud general —dolor de garganta, tos, congestión nasal, etc.— lo mejor es acudir a su médico de cabecera; también puede consultarlo ante cualquier duda sobre medicación habitual que no haya sido indicada por nuestro equipo.
Ante una emergencia médica, comuníquese al 911.