Cirugía cerebral con paciente despierto: ¿en qué casos se hace y es más segura?

La cirugía cerebral con paciente despierto se utiliza cuando el tumor está ubicado cerca de áreas que controlan funciones críticas: el habla, la comprensión del lenguaje, el movimiento de un brazo o una pierna, entre otras. Mantener al paciente consciente durante esa parte de la operación permite al equipo evaluar esas funciones en tiempo real mientras se opera, lo que reduce significativamente el riesgo de dejar secuelas permanentes.

¿Cómo es posible operar el cerebro sin dolor si el paciente está despierto?

El cerebro en sí mismo no tiene receptores de dolor. Lo que se anestesia es el cuero cabelludo y el cráneo, mediante anestesia local y sedación controlada durante la apertura y el cierre. Durante la parte central de la cirugía —cuando se necesita evaluar funciones como el habla o el movimiento— el paciente está despierto y colaborando activamente: nombrando objetos, hablando, moviendo una mano, según lo que el equipo necesite monitorear en ese momento.

¿En qué casos se indica esta técnica?

Se indica principalmente en:

  • Tumores (como gliomas) ubicados en o cerca de áreas elocuentes del cerebro.

  • Casos donde la resonancia magnética previa muestra proximidad entre el tumor y regiones del lenguaje o el movimiento.

  • Situaciones donde maximizar la resección del tumor sin comprometer la función es especialmente crítico para la calidad de vida posterior del paciente.

No todos los tumores cerebrales requieren esta técnica: en lesiones alejadas de áreas elocuentes, la cirugía convencional bajo anestesia general sigue siendo el abordaje estándar y igual de seguro.

¿Qué ventajas tiene frente a la cirugía convencional?

La principal ventaja es la posibilidad de "mapear" el cerebro del propio paciente en tiempo real. Cada cerebro organiza estas funciones de manera ligeramente distinta, y ese mapeo funcional en vivo —algo que ninguna imagen previa a la cirugía puede reemplazar del todo— permite al equipo quirúrgico saber exactamente hasta dónde puede resecar tejido sin generar un déficit neurológico, y detenerse antes de comprometer esa función.

¿Es una técnica experimental?

No. Se realiza desde hace décadas en centros de referencia de Estados Unidos y Europa, y en nuestro país se lleva a cabo, entre otros centros, en el Hospital Privado de Rosario, con un equipo multidisciplinario coordinado por neurocirugía, neurofisiología y fonoaudiología cognitiva, trabajando en conjunto durante toda la intervención.

¿Qué pasa si el paciente no puede o no quiere estar despierto?

La técnica requiere que el paciente pueda colaborar durante esa etapa, por lo que se evalúa previamente su perfil clínico, cognitivo y emocional. Si no es un candidato adecuado, existen otras herramientas de monitoreo intraoperatorio bajo anestesia general que también ayudan a preservar función, aunque con otro tipo de evaluación en tiempo real.

Dr. Ignacio J. Barrenechea, Neurocirujano, MD, IFAANS

El Dr. Ignacio J. Barrenechea es neurocirujano, Jefe del Servicio de Neurocirugía del Hospital Privado de Rosario y Miembro Internacional de la American Association of Neurological Surgeons (AANS), EEUU. Coordina la Unidad de Neurooncología del HPR.

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